El Ladrón más Bendecido.

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La Misericordia de Dios.

El Señor siempre da oportunidades a todos para volvernos de nuestros caminos pero a veces no sabemos reconocerlas. El relato a continuación es una de las más conmovedores de todo el Evangelio y muestra cómo actúa la verdadera MISERICORDIA de Dios.

 

El Evangelio habla de dos ladrones a los cuales poca importancia se ha dado, se los muestra como compañeros del Señor en el momento de la Crucificcion. Conocemos y se nos habla de que estos dos ladrones estaban a lado de nuestro Señor, uno a su derecha y otro a su izquierda, ambos compartirán la muerte en ese dia con Jesucristo, ¿pero que haría la diferencia?. Había algo que iba a ocurrir que iba ha cambiar el final de cada uno de los ladrones, pues uno de ellos sería alcanzado por la misericordia infinita de Dios que lo llevaría no solamente a la salvación del alma sino también a conocer el REINO DE DIOS que el Señor había venido anunciando y que había sido entregado a los hombres como la BUENA NUEVA de parte del Padre.

¿Ladrones Bendecidos?.

Un ladrón es aquel que viene a tomar las cosas que no le pertenecen y las hace suyas para beneficio propio o de alguien más, viene a escondidas intentando hacer que nadie le vea pues sabe que sus obras son malas ante los hombres y quiere salir siempre bien librado y con el botín en sus manos.

 

Aunque la palabra de Dios dice claramente dentro de sus mandamientos, exactamente en el séptimo mandamiento de la Ley de Dios:

La ley de Dios es clara y aquel que roba está cometiendo PECADO, pues aun siendo esto claro por la ley de Dios, también es aborrecido por los hombres porque a nadie le parece justo que venga alguien y tome las cosas que a uno le han costado conseguir con trabajo y esfuerzo.

 

La pregunta es si puede haber un ladrón que pueda llegar a ser Bendecido por Dios al nivel de compartir la misma muerte que El Señor? a esta pregunta solamente se responde que Dios le concedió a 2 ladrones el mismo beneficio. Y si, ciertamente es un beneficio pues Dios en su infinita misericordia dio la misma oportunidad a ambos ladrones de ser salvados en aquella situación y lugar por su Hijo Jesucristo. ¿Qué sucedió? Todos conocemos el desenlace pero no conocemos los detalles y como cada ladrón obtuvo lo que obtuvo, y que los llevó a cada cual a sus últimas palabras antes de morir.

Camino a tu propia crucifixión.

Imagina que en estas en los pasos de uno de los ladrones, acompañando el cortejo hacia una muerte de cruz, la cual está siendo realizado por los actos que fueron cometidos. el final es apreciable y no tiene matices de una solución diferente. Tenemos dos caminos que es aceptar la muerte como el final y entender que la muerte es solo un paso y que luego hay espacio para llegar a un reyno encima de todo reino que es el Reino de los Cielos junto al Padre Dios todopoderoso.

Uno de los ladrones lo entendió así y clamó a Jesucristo El Señor:

 

  Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.

(Lucas 23:42)

 

Y aunque el ladrón que reconoció al Señor en su agonía de muerte no comprendía la magnitud de aquello que pedía, el Señor conocía perfectamente el alcance de la obra que estaba realizando en la Cruz y sabía que con su muerte abriria las puertas del Reino de Dios que se había negado al hombre desde la caída de Adán, aquel Paraíso quitado de la raza humana y subida a los cielos por Dios, cuando se había consentido el pecado original; la DESOBEDIENCIA.

El Señor respondió al pedido del ladrón que se había reconocido pecador y que había reconocido al Señor como Rey del nuevo reino de Dios:

 

 ...De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.

 (Lucas 23:43)

La Gran Promesa al Ladrón.

Le dio una promesa de vida aun cuando estaban enfrentando a muerte física, declarando y enseñando que el final de la vida de un ser humano, no acaba en la muerte física sino después de ella tenemos la opción de ir a infierno o al Paraíso, la promesa al ladrón era de alcanzar al Paraíso por el arrepentimiento que había llegado a sentir aun antes o minutos de su muerte, pues la misericordia de Dios es tan grande que espera hasta el último segundo para que uno se arrepienta de sus actos y vuelva el rostro a Dios.

Reino de Dios

La promesa es para todos y su alcance es para todo aquel que conoce la verdad en cualquier momento de su vida, si al ladrón se le hubiese concedido vivir después de la confesión que había hecho al Señor, ciertamente el ladrón hubiese cambiado su vida y seguido al Señor con todo su corazón.

Misericordia

Aprendamos del ladrón que alcanzó misericordia en los momentos de su propia muerte.

Arrepentimiento

Necesitamos todos arrepentirnos de corazón de todo el olvido que hemos tenido con Dios y por todo lo bueno que hemos dejado de hacer y por todo lo malo que hicimos en desobediencia de las leyes de Dios. La promesa es muy grande de parte del Señor.


Así debe ser con todos aquellos que reconocen su pecado ante Dios y le imploran perdón, desde el momento en que aceptan a Jesucristo como Señor, deben seguirle hasta el final de la vida aunque el final sea muy lejano o el final sea muy cercano como ocurrió al ladrón después de reconocer a Jesús como Señor y Salvador, pero esto debe ser hecho antes del final de esta vida y conviene hacerlo mucho antes del final de la vida en la tierra que a cada quien le llegara, porque todos vamos hacia la misma puerta que es la muerte, pero podemos escoger el final de nuestro espiritu despues de esta vida.

 

La promesa es el Reino de Dios, el Paraíso de Dios que es herencia para todos aquellos que le aman.

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